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Descifrando la ruta biosintética de una molécula compleja

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Introducción

La bioquímica microbiana es una rama de la microbiología que se enfoca en los procesos metabólicos de los microorganismos. Uno de los enfoques de esta disciplina es el estudio de las rutas biosintéticas, que son las vías metabólicas que los microorganismos utilizan para producir moléculas complejas. En este artículo, vamos a descifrar la ruta biosintética de una molécula compleja y analizar sus implicaciones.

Antecedentes

Las moléculas complejas son fundamentales para la vida en la Tierra. Las proteínas, los ácidos nucleicos, los carbohidratos, los lípidos y otros tipos de moléculas son esenciales para la supervivencia de todos los seres vivos. Cada uno de estos tipos de moléculas es producido por rutas biosintéticas específicas. Las rutas biosintéticas son series de reacciones químicas enzimáticas que convierten los precursores metabólicos en productos finales a través de una serie de pasos catalizados por enzimas. Estas rutas son altamente reguladas por la célula y a menudo son específicas para un tipo de molécula. Además, las rutas biosintéticas son altamente conservadas evolutivamente, lo que significa que están presentes en una amplia variedad de organismos.

Identificación de la molécula compleja

La molécula compleja que vamos a estudiar en este artículo es el sideróforo enterobactina. Los sideróforos son moléculas que se secretan de forma natural por muchas especies de bacterias para capturar hierro del ambiente. El hierro es un elemento esencial en numerosos procesos biológicos y, por lo tanto, su captura es una actividad importante para la supervivencia de los microorganismos. La enterobactina es un sideróforo producido por algunas especies de bacterias Gram-negativas, incluyendo Escherichia coli, Salmonella enterica y Klebsiella pneumoniae. Es una molécula compleja formada por tres unidades estructurales repetitivas, cada una de ellas conteniendo un ácido fenólico, un ácido-hidroxamato y un ácido aspártico.

Identificación de los genes de la ruta biosintética

El primer paso para descifrar una ruta biosintética es identificar los genes que la codifican. En el caso de la enterobactina, se han identificado 15 genes que codifican las enzimas necesarias para su síntesis. Estos genes se encuentran en un solo operón, llamado ent.

Genes entA y entB

Los primeros dos genes del operón ent, entA y entB, codifican la isochorismato sintasa y la isochorismato hidroxilasa respectivamente. Estas enzimas son responsables de la síntesis del primer precursor de la enterobactina, el ácido 2,3-dihidroxibenzoico (2,3-DHB).

Gen entC

El tercer gen del operón, entC, codifica para una enzima que cataliza una reacción clave en la síntesis del segundo precursor de la enterobactina, el ácido N-hidroxiacil aspártico (NHA).

Genes entD, entE y entF

Los siguientes tres genes del operón, entD, entE y entF, codifican las enzimas necesarias para convertir el 2,3-DHB y el NHA en el precursor trihidroxamato enterobactina (EBA).

Gen entH

El siguiente gen del operón, entH, codifica para una enzima que cataliza la reacción de hidroxilación del EBA.

Genes entB, entA y entG

Los tres últimos genes del operón, entB, entA y entG, codifican para una enzima que cataliza la síntesis de la enterobactina a partir del EBA hidroxilado.

Regulación de la ruta biosintética

La síntesis de enterobactina está altamente regulada por la célula. La producción de enterobactina se activa en presencia de hierro, ya que la célula necesita aumentar la producción de sideróforos para capturar el hierro disponible.

Regulación por el hierro

La regulación de la producción de enterobactina por el hierro está mediada por la proteína de unión al hierro Fur (Ferric Uptake Regulator). En ausencia de hierro, Fur actúa como un represor de la síntesis de enterobactina, bloqueando la transcripción del operón ent. En presencia de hierro, Fur se une al hierro y se activa, lo que permite la transcripción del operón ent y la síntesis de enterobactina.

Regulación por la acetilación

La acetilación de la proteína EntE también tiene un papel en la regulación de la síntesis de enterobactina. EntE es acetilado por una enzima llamada EntK en respuesta a señales específicas. La acetilación de EntE modifica su actividad, lo que afecta la producción de enterobactina. La acetilación también tiene un papel en la regulación de la producción de otros sideróforos.

Implicaciones de la ruta biosintética de la enterobactina

La enterobactina es una molécula importante para las bacterias que la producen, ya que les permite capturar hierro del ambiente y asegurar su supervivencia en condiciones de escasez de hierro. Además, la enterobactina tiene implicaciones clínicas en la patogenicidad de algunas especies de bacterias, incluyendo E. coli y S. enterica.

Patogenicidad de E. coli y S. enterica

E. coli y S. enterica son dos especies de bacterias que pueden causar enfermedades en humanos. La producción de enterobactina está relacionada con la virulencia de estas bacterias, ya que les permite sobrevivir en condiciones de deficiencia de hierro presentes en los tejidos humanos. Además, la enterobactina también está involucrada en la formación de biopelículas, que son estructuras que permiten a las bacterias adherirse a las superficies y resistir el sistema inmunológico.

Conclusión

La ruta biosintética de la enterobactina es una vía metabólica altamente conservada que se encuentra en algunas especies de bacterias Gram-negativas. La identificación de los genes que codifican las enzimas necesarias para la síntesis de enterobactina ha permitido una mejor comprensión de la regulación de su producción y de su papel en la virulencia bacteriana. La enterobactina es una molécula importante para la supervivencia de las bacterias productoras y también tiene implicaciones clínicas en la patogenicidad de algunas especies de bacterias.